Prevenir y controlar las plagas en el jardín

¿Cómo prevenir y controlar la aparición de plagas en el jardín?

Una de las principales preocupaciones de cualquier dueño de casa con jardín es precisamente su mantenimiento, ya que en la actualidad existen numerosos factores externos que pueden perjudicar su calidad y dañar seriamente su espacio más verde.

La aparición de insectos, que en ocasiones pasan totalmente desapercibidos ante nuestros ojos por su diminuto tamaño, puede derivar en plagas muy difíciles de controlar, siendo necesaria la intervención de una mano experta que frene cada uno de sus nocivos efectos.

Saber de antemano cuáles son los pequeños enemigos que pueden atacar a nuestras plantas es fundamental para preparar una buena estrategia de defensa, basada principalmente en la observación, la rapidez de actuación o incluso el ingenio.

EL PULGÓN Y EL CARACOL, DOS DE LOS ANIMALES MÁS DESTRUCTIVOS

A diferencia de otros insectos, el pulgón ataca a todo tipo de plantas casi sin ser visto, sobre todo porque su tamaño es tan diminuto que su existencia no puede apreciarse hasta que no ha empezado a causar estragos sobre las plantas de nuestros muebles de jardín (ver aquí).

Muy inclinado por las rosáceas, este particular insecto se nutre de la sabia del árbol y de la flor, por lo que chupa toda su energía y la debilita progresivamente. Sin embargo, uno de los puntos flacos del pulgón es que se muestra igual de frágil ante la presencia de otros insectos, como por ejemplo las mariquitas, de manera que si utilizamos productos químicos debemos estar atentos para no acabar con la solución más natural antes de tiempo.

En cuanto al caracol se refiere, que constituye otro de los insectos cuyo control de plagas resulta más complicado, el secreto para frenar su aparición en masa reside en sus huevos. Puesto que acostumbran a estar enterrados bajo tierra, para frenar su rápida reproducción únicamente debemos remover el suelo y esperar a que otros animales se apropien de ellos.

LIMPIEZA Y OBSERVACIÓN, PASOS ESENCIALES PARA DECIR ADIÓS A LA PLAGA

Sanear las herramientas de nuestra caseta de madera (ver aquí) antes y después de ser utilizadas es fundamental para garantizar que durante la poda no se produzcan infecciones u otro tipo de contagios sobre nuestras plantas.

Por otro lado, para determinar con certeza si nuestro jardín cuenta o no con una plaga de insectos, es esencial que observemos atentamente y de manera semanal si nuestras plantas han sufrido algún cambio aparente o sustancial. De ser así, podemos nutrirnos de nuestro ingenio para evitar que los insectos lleguen al corazón de arbustos y flores, pudiendo colocar cintas adhesivas de doble cara en el tallo para impedir su ascenso.

Si con nuestro ingenio no conseguimos crear la barrera protectora necesaria, deberemos acudir a un vivero o a un centro especialista para que nos aconsejen mejor sobre los pasos a seguir a la hora de controlar las plagas en el jardín.